Muchos creen que
salir de observación es coger el telescopio
y listo, bien, puede ser así, pero si queremos
aprovechar al máximo la observación y que sea
todo un éxito debemos tener en cuenta más detalles.
En primer lugar
debemos tener seleccionado un buen sitio para
colocar el equipo, lejos de núcleos urbanos
y fuentes de contaminación lumínica. Un lugar
retirado, con una altitud por encima de 1.000
metros (cuanto mayor sea la altitud mucho mejor)
para evitar las capas de contaminación atmosférica
que nos dificultarían la observación. A ser
posible estas zonas deben estar apartadas de
embalses, ríos o zonas con excesiva humedad
ambiental que también nos afecta de forma negativa
en nuestras observaciones.
Las noches de
observación suelen ser frías incluso en verano
y sobre todo en zonas con altitud. Debemos llevar
siempre ropa de sobra, como si esperáramos que
fuera hacer mucho más frío del que parece aun
siendo verano. Es lamentable tener que acabar
antes de tiempo una buena noche de observación
sólo porque no hemos llevado ropa suficiente
y no podemos aguantar el frío.
No está demás
llevar algo de comida ya que las observaciones
se hacen largas.
Para la observación de lluvias de meteoros
es recomendable llevar tumbonas o colchones
hinchables por la comodidad de la observación.
Es imprescindible llevar una linterna con luz
roja. El motivo es que por la noche y para la
observación de espacio profundo nuestra pupila
se dilata para conseguir captar la mayor cantidad
de luz posible, pero tarda hasta media hora
en acostumbrarse a la oscuridad. Cuando encendemos
una luz blanca la pupila se contrae y debemos
comenzar de nuevo el proceso de adaptación a
la oscuridad, pero la luz roja no tiene este
efecto sobre nuestra pupila de tal forma que
podemos alumbrar luz de este tipo sin que nuestra
pupila se contraiga. Para la observación de
espacio profundo esta adaptación de nuestros
ojos es esencial ya que, al ser objetos muy
débiles, apreciaremos más detalles en los mismos.
Otra cosa que no debemos olvidar es una carta
celeste para saber qué objetos serán visibles
esa noche a una hora determinada y su posición
en el cielo. Existen imnumerables programas
gratuitos que nos servirán para este cometido
pero también nos puede servir un planisferio
celeste, aunque en estos no aparecen las posiciones
de los planetas ni la Luna.
Para observar la Luna debemos elegir cualquier
día excepto los días de luna llena ya que, al
estar iluminada toda su superficie o la mayor
parte, no nos da la sensación de relieve y no
vemos ningún detalle, además, refleja gran cantidad
de luz muy molesta para nuestros ojos. Los mejores
días para observar la Luna son en los que nuestro
satélite se encuentra en cuarto creciente o
cuarto menguante, debiendo apuntar al terminador
(lugar donde comienza la sombra sobre la superficie
lunar) para poder apreciar detalles en su superficie.
Para observación planetaria vale cualquier
día, sólo debemos estar seguros que el planeta
que elijamos es visible y su posición en el
cielo para una hora determinada. Para observarlos
adecuadamente viene bien usar
filtros de color.
Para observar objetos de espacio profundo es
necesario elegir días en los que la Luna está
en la fase de luna nueva o cercana a la misma,
la razón es evitar la luz que refleja que dificulta
la visión de estos objetos tan débiles. Debemos
observarlos mirando alrededor de los mismos,
si los miramos directamente no apreciaremos
tanto detalle. Esto se debe a que en el centro
del ojo se concentran detectores de color que
no usamos por la noche, en cambio en los laterales
se concentran detectores de luz que son los
que usamos realmente.
Procurad no exceder del aumento teórico del
telescopio o no podréis enfocar la imagen resultante.
Todos los telescopios tienen un aumento máximo
que no podemos sobrepasar, para calcularlo entra
en la página Telescopios
(punto 4). A veces, incluso sin sobrepasar este
límite resulta imposible enfocar la imagen,
esto se debe a la existencia de turbulencia
en las capas altas de la atmósfera, la única
solución en estos casos es reducir los aumentos
empleados. Es posible predecir
el estado de la atmósfera (también llamado
"Seeing") y así saber si conviene
o no salir de observación aun estando totalmente
despejado.
Por último no olvidéis llevar el móvil y llevarlo
cargado por lo que pudiera suceder.
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